Conjunción de Saturno y Neptuno
Este sábado cayó una gran nevada en la sierra de Madrid y aproveché para darme un gran paseo por la pedriza.
Me encontré con el silencio que me llevó al recuerdo de ese manto blanco de aquellos días durante la infancia, la ilusión de pisar nieve virgen, la velocidad que me estremecía al tirarme por la montaña con un plástico, días donde no había colegio y dábamos grandes paseos con mi madre.
Astrológicamente, estamos en un momento crucial. Con la conjunción de Saturno y Neptuno, se termina el tiempo de la duda y la disolución. El planeta Neptuno ha estado 14 años en el signo de piscis y el 27 de enero de 2026 entrará en el grado 0 de aries. Por otro lado, el planeta Saturno ha estado los últimos 3 años en el signo de piscis y el 14 de febrero entrará en el grado 0 de aires. Ambos planetas estarán en una conjunción exacta el 20 de febrero.
Saturno es el planeta que nos hace caminar lento y segur@s, es el juez interno que nos pregunta si estamos haciendo lo que realmente hemos venido a hacer en esta vida. Es un planeta de tierra, genera estructura y solidez. Puede conectarnos con los miedos y las inseguridades y dejarnos congelad@s. Por no atrevernos o por no sentirnos suficiente. Es un gran maestro que nos enseña, si estamos abiert@s a escuchar. Es la experiencia vivida, la sabiduría interna y la firmeza. Es un planeta práctico que quiere materializar. Saturno es la cuenta del tiempo, cada 7 años hace cuadraturas y nos pide madurez y responsabilidad en nuestra vida.
Neptuno es el planeta de la disolución, la fusión, los anhelos, los sueños y la fantasía. Es un planeta de agua, trae la no forma, la entrega, la trascendencia, la rendición, la compasión y el amor incondicional. Es un planeta transpersonal y espiritual, no es práctico, sino que se entrega a lo que hay.
La conjunción de Saturno y Neptuno, que se da cada 36 años aproximadamente, nos lleva a la materialización de los sueños. En este caso, ocurre en el grado 0 de aries, se ha terminado un ciclo astrológico, ambos planetas han recorrido todo el zodiaco y se unen para entrar de la mano e iniciar este nuevo ciclo. Algo nuevo está a punto de tocarse con las yemas de los dedos.
Neptuno en aries trae visiones y Saturno en aries trae confrontar la realidad.
La energía de aries impulsa a la acción, es un signo cardinal que pide movimiento. Por eso, se termina la época de dudar, aries nos pide arriesgar e impulsar. Neptuno en este signo nos pide reconocer lo espiritual que tenemos y movernos desde ahí, desde el autoliderazgo y la fuerza interior. Y Saturno, implementar en esa acción nuestra sabiduría y experiencia, responsabilizándonos de nuestra realidad en cuerpo y alma.
Es una oportunidad para aprovechar estas energías y evolucionar individual y colectivamente. Respetando el gran misterio de la vida (Neptuno), las viejas estructuras ya no valen (Saturno), necesitamos el coraje de aries para movernos desde el corazón y el amor que nos trae Neptuno, como la octava elevada de Venus.
Aquí encontrarás una meditación para este momento vital.
Esta conjunción entrando en aries puede traernos un conflicto entre nuestros sueños y nuestra realidad. ¿Estás dispuest@ a asumir este reto?
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