Nunca me sacio

 In Artículos Coaching

¿Te repites a menudo esta frase: “nunca me sacio”? ¿Conocer la diferencia que hay entre estar llena o estar saciada?

Cuando hablamos de estar llena nos referimos a la parte más física del cuerpo, a qué porcentaje del estómago está ocupado por comida tras la ingesta de alimentos. Es decir, cuando como mucha cantidad de comida me siento llena.

En cambio, la sensación de que “nunca me sacio” habla más de la mente y de las emociones que del estómago. Ya que podemos comer mucho y no saciarnos nunca. ¿Te resuena?

En general comemos más de lo que necesitamos y esto tiene que ver con que no nos sentimos saciadas. Por ello, es importante conectar con las señales de nuestro cuerpo y reconocer la diferencia entre estas dos sensaciones. Con relación a la parte más física, nuestro objetivo podría ser parar de comer un poquito antes de sentirnos llenas.

Y, en cambio, observar la saciedad desde múltiples puntos de vista.

Si sientes la saciedad que te produce comer “suficiente”, maravilloso.

Si tu sensación es la de “nunca me sacio”, no te preocupes porque es una sensación que se puede recuperar.

¿Cómo recuperar la sensación de saciedad cuando lo que siento normalmente es que nunca me sacio?
  • Pregúntate: ¿Me sacio de actividades, experiencias y expectativas en mi día a día? ¿O sigo exigiéndome más y más, queriendo estar en contacto con todos y todas y haciendo planes continuamente?
  • Pregúntate: ¿Qué relación hay entre la sensación de que nunca me sacio con la necesidad de buscar más y más sin conformarme y sin dedicar un minuto para estar conmigo misma? ¿Enfoco mi día a día hacia fuera continuamente o me dedico un ratito al día para recogerme y sentirme?

Si te conectas con la sensación de exigirte mucho para cumplir con los objetivos que te propones en tu día a día y de estar hacia fuera. Te propongo:

Cerrar los ojos 1 minuto para preguntarte cómo te sientes y cuánto de lleno está tu estómago antes de empezar a comer.

Empieza por aquí, sin exigirte más, solo 1 minutos antes de empezar a comer para desarrollar poco a poco la escucha hacia tu cuerpo.

La sensación de “nunca me sacio” suele tener que ver con el estar muy hacia fuera, con el rechazo hacia nuestro cuerpo y con exigirnos mucho. Si quieres empezar a saciarte te propongo trabajar desde dentro para ser capaz de aceptarte (aunque tu cuerpo no sea perfecto) y reducir la exigencia sobre ti misma.

Si te apetece estoy a tu disposición a través de las sesiones individuales o a través del curso online de mindful eating.

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