Carencias nutricionales

 In Artículos Alimentación

Cuando tenemos carencias nutricionales podemos confundir el hambre física con el hambre emocional. El hambre física es aquella que sentimos cuando necesitamos nutrientes. El hambre emocional es el hambre irracional que nos ayuda para no gestionar algo que nos molesta o duele.

Nuestro cuerpo necesita nutrientes para funcionar correctamente. Sabemos ya que son los hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

Cuando no aportamos estos nutrientes a nuestro organismo puede aparecer lo que denominamos carencias nutricionales. Es decir, falta de nutrientes.

Qué hacer ante las carencias nutricionales

Lo primero que podemos hacer es valorar si nuestros menús son equilibrados.

Es decir, si cada día aportamos a nuestro cuerpo:

  • Hidratos de carbono complejos: quinoa, arroz integral, pasta integral, trigo sarraceno.
  • Proteínas: legumbres, huevo, pescado.
  • Grasas: frutos secos, semillas, aceite de oliva de primera presión en frío.
  • Vitaminas: frutas, verduras.
  • Minerales: sal, algas.

Si quieres algunas ideas para los desayunos pincha aquí.

A media mañana o media tarde puedes aprovechar para consumir frutas, frutos secos o bocadillos energéticos.

Para la hora de la comida puedes combinar verduras, legumbres/pescado/huevo y cereales integrales.

Y por la noche aprovecha para consumir cremas/purés/verduras al vapor o al horno. Junto con proteínas vegetales como hummus, quinoa, ensalada de lentejas.

Y, sobre todo, reduce el consumo de alimentos procesados y bebidas azucaradas. Ya que estos alimentos contienen mucho azúcar, conservantes y calorías vacías. No sacian, suben el colesterol y el nivel de azúcar en sangre.

¿Qué nos pide el cuerpo?

Además, cuando tenemos carencias nutricionales el cuerpo nos pide alimentos ricos en el nutriente que le falta pero de mala calidad. Es decir, si nos falta hidratos de carbono nos pedirá alimentos ricos en azúcar (bollería por ejemplo) que aportan glucosa rápidamente. No nos pedirá arroz integral. Si nos falta grasa, nos pedirá queso o embutido. No semillas de calabaza. Si nos faltan proteínas el cuerpo nos pedirá una hamburguesa, no lentejas con arroz.

Las carencias nutricionales hacen que comamos con más ansiedad y más cantidad. Nuestro cuerpo necesita todos los nutrientes. Privarle de alguno de ellos, como ocurre a veces cuando se evitan los hidratos de carbono por completo (dietas hiper-proteicas), se vuelve en nuestra contra y produce desequilibrios.

Si quieres aprender a adaptar tu alimentación a tus necesidades y comer de forma consciente comenzamos próximamente el Curso Online de Alimentación Consciente y Energética.

Recommended Posts

Dejar un comentario

alimentos inflamatorios - Sumati