Cómo combatir el estreñimiento y sentirte más ligera (1)

Namaste,

A raíz del PLAN DETOX SUMATI, he ido recibiendo emails y la frase más repetida es “me siento hinchad@“. Por eso hoy quiero hablar de esa sensación y de qué ocurre en nuestro cuerpo cuando abusamos de dulces, azúcar, estrés… y resto de alimentos y hábitos que generan acidez en nuestro cuerpo.

El intestino es donde comienza la vida ya que es donde el alimento se transforma en energía abasteciendo el cuerpo de nutrientes y desechando lo que no se necesita. Es uno de los órganos más importantes que tenemos y uno de los más dañados a través de alimentos como azúcar, carne, harinas, alcohol… y de hábitos de vida como el estrés.

El intestino no es capaz de eliminar todos los desechos de los alimentos por lo que a lo largo de los años van quedando residuos tóxicos que afectan a su funcionamiento y dificultan el peristaltismo (movimientos que ayudan a la evacuación). Cuanto más mayores nos hacemos, si no ayudamos, se genera estreñimiento y se produce una degeneración del intestino, desencadenando el proceso de envejecimiento.

Sufren estreñimiento más de 7 millones de españoles, y el 75% se automedica. Lo que más lo causa es el sedentarismo, las medicinas para otras patologías, la falta de fibra en la alimentación y el estrés. Si se hace crónico puede dar origen a un cáncer de colon (uno de los cáncer más extendidos).

El intestino delgado mide entre 3 y 6 metro de longitud y se pliega para poder absorbe más y tener más superficie. Por dentro está recubierto por unas vellosidades que ayudan a esta función de absorción. Si alisaramos el intestino, contando los pliegues y las vellosidades observaríamos que el intestino mide unos 7 kilómetros de longitud, ¿increíble verdad?. Su longitud es 100 veces mayor que la longitud de nuestra piel.

En cada vellosidad del intestino delgado hay un vaso sanguíneo que está conectado con el hígado, quien analiza si la alimentación tiene sustancias nocivas o tóxicas. Si encuentra alguna sustancia de este tipo puede destruirla antes de que ésta alcance el torrente sanguíneo. Del hígado la sangre llega al corazón y desde éste se distribuye por todo el cuerpo.

Desde que ingerimos el alimento hasta que el alimento no llega al intestino delgado, uno no consigue la energía que el alimento nos aporta.

Alrededor de una hora después de digerir, el intestino delgado comienza a limpiarse, el estómago va enviando restos al intestino gracias a una válvula (el píloro) que lo separa del intestino delgado, donde se genera una potente ola que arrastra todo hacia el intestino grueso. Si entre comida y comida ingerimos se frena el proceso de limpieza, por ello es bueno dejar entre comida y comida alrededor de 4 horas.

En el intestino grueso hay bacterias que siguen digiriendo lo que no se ha podido digerir anteriormente y absorbe líquidos.

El intestino grueso coge fuerzas suficiente para evacuar entre tres y cuatro veces por día, haciendo avanzar el bolo alimenticio. Por ello, hay personas con un sistema digestivo muy activo, que pueden ir al baño diariamente tres o cuatro veces. En la mayoría de las personas se produce una deposición al día, lo ideal sería al menos dos veces y sin esfuerzo. ¿Qué tipo de heces tienes? en la siguiente foto puedes ver la escala y analizar si son saludables, si tienes dudas puedes contactarme :). ¡Cómo nos cuesta hablar de estos temas! Pero es que si se retienen los desechos, éstos se pudren, fermentan y se incrustan en la pared del colon, generando gran cantidad de toxinas, gérmenes patógenos y envejecimiento prematuro.

heces formas

Desde que ingerimos un alimento hasta que pasa al intestino grueso puede pasar alrededor de 8h en caso de un intestino rápido, y alrededor de 3 días los intestinos más lentos, lo normal es alrededor de 24h.

Para no alargarme demasiado, mañana seguiré hablando del intestino, de sus bacterias y de cómo influye en el sistema nervioso. Y sobre todo, de qué hacer para combatir el estreñimiento y proteger nuestro intestino.,

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